Apoyados por el capital financiero y ellos siempre meten la mano.
La contradicción es entre al menos dos. No está de un sólo lado. Siempre me pondré del lado que posibilite más a los que menos tienen. Lacanoperonista. Autor de lacriminologiamediatica.blogspot.com
miércoles, 24 de abril de 2013
martes, 23 de abril de 2013
El peronismo: la primera obra de arte de la historia argentina.
Un compañero me pidió una opinión "sobre una boludez: la vida, el arte, la militancia y el tiempo." Confirmada mi capacidad de hablar boludeces, escribí lo que sigue, en lo que no descubro nada, sino lo que aprendí de la vieja. Si le agregamos a la vida, al arte, a la militancia y al tiempo, alegría, lo que obtenemos es peronismo.
El peronismo se construye en el tiempo. Perón en tanto militar, no realiza nada sin tener en cuenta esa variable. Lo mejor que tenía Perón era ser militar. Sino hubiese sido por su conocimiento militar no pasaba a la historia, y a ese grado de conocimiento, solo llegan los militares. O los que militan. Sabe que la guerra, es decir, la política, que es la continuación de la guerra por otros medios, es una sucesión de batallas, es decir, que no suceden todas al mismo tiempo. Perón también da lugar a la existencia, era un existencialista. Para el peronismo se trata de la felicidad, y la felicidad es un momento en el tiempo, un solo momento, pero que es ese momento por el que vale la pena la vida. Perón sabía que la satisfacción de necesidades producía felicidad, que queda marcado en el cuerpo. Detrás de la necesidad está el derecho, consagró, y reconoció que detrás de la consagración del derecho está la alegría, donde la felicidad tiene un lugar. Deducimos entonces que la alegría también tiene un lugar en el tiempo. Pero el tiempo no está hecho todo de alegría. Para hacer prolongar la alegría, la militancia es imprescindible. Solo la organización vence al tiempo. También detrás de la militancia está la alegría, aunque no sea sólo tiempo de alegría la militancia. La alegría es imposible de pescar en un universo cerrado, es algo en movimiento, inaprensible. La alegría es lo que pone en marcha al movimiento o la marchita. El arte también es eso. Es la necesidad de materializar eso innombrable, por eso lo maravilloso de la música, de la más maravillosa música. Porque te lleva a esos lugares sin nombrarlos, te los hace sentir. Pero que la música sea la que más se le aproxime no quiere decir que halla llegado a ese lugar, sino que intenta también pescarlo. Es un lugar al que no se llega fácilmente, si ni sabemos cómo se llega, pero lo intentamos, por eso llegamos. El arte es la muestra de eso que nos trajimos de a donde no se puede explicar. Como el peronismo. El peronismo es la primera obra de arte de la historia argentina. Única. Irrepetible.
viernes, 19 de abril de 2013
lunes, 11 de marzo de 2013
Lógica de poder
En la siguiente adaptación que hice de las palabras de Perón, donde
sustituí la palabra peronismo por kirchnerismo, podemos observar que el
kirchnerismo funciona en la lógica peronista. Pero también puede funcionar en
otras lógicas discursivas. Los hay radicales K. Dentro del discurso comunista también funciona el
kirchnerismo. Funciona porque funciona dentro del discurso del poder, es decir,
de un discurso que tiene una lógica acumulativa, que la realiza desde alguna
posición dentro del espacio político, pero lo que busca es acumular una
cantidad de votos determinados porque de lo que se trata es de gobernar. De ahí
que el kirchnerismo no funciona dentro del discurso comunista que no busca
gobernar. Los que esperan que los demás hagan por ellos, que la historia los
pondrá a la vanguardia, serán la bálbula de la olla de presión, los chicos
comen en Marmikoc, la vanguardia que guiará el proceso hacia el socialismo. Y
si las masas no los ponen, no es una revolución, ni de izquierda, y son todos
una manga de burócratas. Ellos se recluyen en las rentas que supieron
conseguirse ganándose los centros de estudiantes.
Pero estamos los otros, los que consideramos que puede ser Estado y revolución,
como fue en Venezuela, donde desde el Estado se promovió la revolución de la
realidad de las mayorías, porque hay una revolución entre el antes y el
presente de Venezuela, de Brasil, de Ecuador, de Bolivia, de Argentina. ¿Y cómo
se logró? Así, como dijo el que todo lo dijo, se le ha hecho decir tantas
cosas, que yo me atrevo a afirmar que esto tranquilamente lo podría haber
dicho. Porque funciona en la lógica, todo lo que dice es cierto, si se nos
aparecen las caras en la cabeza cuando los nombra.
“¡Si el movimiento jamás ha sido sectario ni excluyente! Cuando nosotros formamos el Movimiento Kirchnerista en 2003-2008, vinieron hombres de todas las proveniencias, del partido comunista y del partido conservador también, entre medio de todos los demás, todas las gentes que no estaban conformes con el estado de cosas que se vivía como ocurre ahora, y que querían incluirse en esa acción de opinión pública masiva para voltear ese estado de cosas y crear un nuevo estado de cosas. ¿De dónde iban a salir kirchneristas, si no existía el kirchnerismo? Y hoy existe el kirchnerismo y la gente quiere venir al kirchnerismo ¡Cómo le vamos a decir que no! Que este tipo ha sido comunista, bueno, si nosotros incorporamos un montón de comunistas y han sido buenos kirchneristas, el tipo era conservador y ahora quiere ser kirchnerista ¡Venga amigo! Incorpórese usted al Movimiento y será dentro del Movimiento, lo que sus condiciones humanas, mentales y sentimentales tenga allí, en el Movimiento. En política, lo más estúpido que hay es el que quiere elegir sólo lo que le gusta a él, política es el medio, el fin es llegar al gobierno, todo ese medio es un proceso cuantitativo, porque en la cantidad el voto del bueno, del malo, del rico, del pobre, del sabio, del ignorante, en la urna, vale uno, lo que hay que hacer, hay que llenar las urnas, lógicamente ha de tomar a todos, buenos, malos, ricos, pobres e ignorantes, el que solamente quiere tomar los buenos, llega con muy poquitos y con muy poquitos en política no se hace nada.”
“¡Si el movimiento jamás ha sido sectario ni excluyente! Cuando nosotros formamos el Movimiento Kirchnerista en 2003-2008, vinieron hombres de todas las proveniencias, del partido comunista y del partido conservador también, entre medio de todos los demás, todas las gentes que no estaban conformes con el estado de cosas que se vivía como ocurre ahora, y que querían incluirse en esa acción de opinión pública masiva para voltear ese estado de cosas y crear un nuevo estado de cosas. ¿De dónde iban a salir kirchneristas, si no existía el kirchnerismo? Y hoy existe el kirchnerismo y la gente quiere venir al kirchnerismo ¡Cómo le vamos a decir que no! Que este tipo ha sido comunista, bueno, si nosotros incorporamos un montón de comunistas y han sido buenos kirchneristas, el tipo era conservador y ahora quiere ser kirchnerista ¡Venga amigo! Incorpórese usted al Movimiento y será dentro del Movimiento, lo que sus condiciones humanas, mentales y sentimentales tenga allí, en el Movimiento. En política, lo más estúpido que hay es el que quiere elegir sólo lo que le gusta a él, política es el medio, el fin es llegar al gobierno, todo ese medio es un proceso cuantitativo, porque en la cantidad el voto del bueno, del malo, del rico, del pobre, del sabio, del ignorante, en la urna, vale uno, lo que hay que hacer, hay que llenar las urnas, lógicamente ha de tomar a todos, buenos, malos, ricos, pobres e ignorantes, el que solamente quiere tomar los buenos, llega con muy poquitos y con muy poquitos en política no se hace nada.”
Discurso original.
“¡Si el
movimiento jamás ha sido sectario ni excluyente! Cuando nosotros formamos el
Movimiento peronista en 1944-45, vinieron hombres de todas las proveniencias,
del partido comunista y del partido conservador también, entre medio de todos
los demás, todas las gentes que no estaban conformes con el estado de cosas que
se vivía como ocurre ahora, y que querían incluirse en esa acción de opinión
pública masiva para voltear ese estado de cosas y crear un nuevo estado de
cosas. ¿De dónde iban a salir peronistas, si no existía el peronismo? Y hoy
existe el peronismo y la gente quiere venir al peronismo ¡Cómo le vamos a decir
que no! Que este tipo ha sido comunista, bueno, si nosotros incorporamos un
montón de comunistas y han sido buenos peronistas, el tipo era conservador y
ahora quiere ser peronista ¡Venga amigo! Incorpórese usted al Movimiento y será
dentro del Movimiento, lo que sus condiciones humanas, mentales y sentimentales
tenga allí, en el Movimiento. En política, lo más estúpido que hay es
el que quiere elegir sólo lo que le gusta a él, política es el medio, el fin es
llegar al gobierno, todo ese medio es un proceso cuantitativo, porque en la
cantidad el voto del bueno, del malo, del rico, del pobre, del sabio, del
ignorante, en la urna, vale uno, lo que hay que hacer, hay que llenar las
urnas, lógicamente ha de tomar a todos, buenos, malos, ricos, pobres e
ignorantes, el que solamente quiere tomar los buenos, llega con muy poquitos y
con muy poquitos en política no se hace nada.” Juan Domingo Perón (En “Diálogo
con Perón”, reproducido por el Movimiento Revolucionario Peronista, Comando
Rosario, en revista Envido, edición facsimilar de la Biblioteca Nacional).
viernes, 8 de febrero de 2013
Cuando se cruzan la salud y el dinero, pierde la salud.
Ciertas
situaciones, por los conflictos de intereses que presentan, nos muestran cuáles
son los principios que rigen nuestra sociedad y el modo en que ella se
organiza. El principio de obediencia que nos rige podemos encontrarlo en las
relaciones familiares, laborales, escolares, militares, hospitalarias,
estatales. El Estado, de hecho, se basa en el principio de obediencia de la ley.
Pero las relaciones de obediencias se sostienen dentro de una lógica
jerárquica, es decir, priman algunas cosas por sobre otras, algunos valores por
sobre otros, algunas posiciones por sobre otras. Sin lugar a dudas, si
preguntamos cuál es el valor supremo de nuestra sociedad, la mayoría respondería
la vida. ¿Pero es esto así?
La
experiencia de haber habitado una institución de salud privada, desde el lugar
que sea: paciente, trabajador, familiar de paciente, familiar de trabajador,
proveedor de la institución, propietario de la misma, accionista, no deja lugar
a dudas que lo que prima cuando se cruzan la salud y el dinero, es el dinero.
La lógica del mayor beneficio al menor costo, sobre la que funciona el
capitalismo, la podemos observar claramente en una institución sanitaria
privada. ¿Se compran los mejores medicamentos o los más baratos? ¿Hay tanto
personal de enfermería como se necesita o el que se puede o quiere pagar? ¿Hay
todas las especialidades necesarias o las mínimas indispensables para poder
funcionar? ¿Hay la higiene necesaria? ¿Cuentan los trabajadores con los
materiales de protección necesarios para realizar su labor? Los trabajadores
¿Realizan sus tareas obedeciendo las normativas legales y éticas o las
indicaciones patronales? Cuando los propietarios de la institución privada de
salud deciden bajar los costos ¿Por dónde recortan? Si un profesional no indica
un estudio diagnóstico porque su empleador le solicitó que es necesario reducir
costos ¿No se pagan con vida esos recortes? ¿No es responsable el profesional
de esa vida?
Veamos la situación con un ejemplo
real, personal y actual:
Llega
una paciente jubilada con cáncer terminal a un sanatorio privado. El sanatorio es
propiedad del sindicato de la Unión del Personal Civil de la Nación (UPCN). La
mujer es afiliada de PAMI y además tiene la prepaga Accord Salud, también
propiedad de UPCN, que es a través de la cual llegó al sanatorio. La internación en el sanatorio es por la
prepaga, no por PAMI. Una vez hecho el diagnóstico, se determina que no hay
posibilidades de hacer ningún tipo de tratamiento contra el cáncer, ya que por
el estado de su cuerpo no lo podría soportar. Los profesionales indican
cuidados paliativos, es decir, tratamientos medicamentosos para evitar dolor, y
una internación domiciliaria, con oxígeno permanente, una vez que la paciente
haya sido estabilizada clínicamente.
La
mujer vive sola, es madre de cuatro adultos casados y abuela de seis nietos.
Los distintos médicos que la vieron le indicaron a la familia que en el
domicilio la paciente debe estar las 24hs acompañada. Los familiares responden
que para ellos es imposible mantener una presencia permanente, no solo por sus
responsabilidades laborales, sino también porque las mismas no les retribuyen
lo necesario para costear un cuidado de ese tipo. La médica responsable del
seguimiento de la paciente les indica que “la obra social”, habla de obra
social aunque la paciente tiene una prepaga, no cubrirá más que el oxígeno en
el domicilio, la visita de una enfermera una vez por día, los medicamentos y la
visita semanal de un médico. Aunque la profesional considera que por su estado
de salud la paciente no puede estar sola, en la orden de internación
domiciliara para presentar a la prepaga, no indica más que lo que dijo que la
prepaga cubrirá.
Como
además de la prepaga, la mujer tiene PAMI, la familia averigua en dicha
institución y le indican que pase por la oficina correspondiente a retirar un
formulario de internación domiciliaria, para que lo complete el profesional tratante,
indicando el cuidado que considera necesario y una vez realizado esto, de ser
aprobado, PAMI cumplirá con la indicación profesional. La familia cumple lo
indicado y le entrega a la médica del sanatorio, recordemos, propiedad del
sindicato de UPCN, propietarios también de la prepaga, el formulario de PAMI y
la doctora indica: kinesiología dos veces por día, médico una vez por semana,
enfermería las 24hs, y todo fundamentado en que en los cuadraditos correspondientes
a “Actividad de la vida diaria” completó: donde dice Alimentación, semidependiente,
donde dice Vestimenta, dependiente, donde dice Higiene, puso dependiente, donde
preguntan por incontinencia, puso anal y vesical, en Deambulación, puso
acompañada, en pronóstico puso malo. Es decir, la médica, que hizo el juramento
hipocrático, empleada del sector privado de salud, al sector público le indica
todo lo que considera necesario, lo mismo indicó a los familiares como imprescindible,
lo que hoy le brinda a la paciente el sanatorio, pero no se lo solicita a la
prepaga, que es su empleador. ¿Por qué?
La responsabilidad profesional.
¿Cómo
se explica que quien estudió para propiciar las mejores condiciones de salud no
le indique a su empleador que las cumpla, si no es porque la profesional
prioriza su estabilidad laboral por sobre la salud del paciente? Partamos de la
base de que los trabajadores profesionales no estamos en igualdad de
condiciones con el resto de los trabajadores y mucho menos lo están los
profesionales de la medicina. Los profesionales no estamos entre los que tienen
dificultades para conseguir trabajos dignos y bien remunerados, salvo que
hagamos planteos como estos. ¿La médica no puede confrontar con su empleador o
no quiere? No solo alcanza con ver el nivel de vida que tienen la mayoría de
los médicos, que supera con creces el de la mayoría de la población del lugar
donde viva, sino también con comparar cuál es el cumplimiento efectivo del
horario de trabajo de un médico, empleado por el Estado, con el del resto de la
planta de trabajadores estatales. ¿Por qué los profesionales de la medicina no
cumplen como el resto de los trabajadores su jornada laboral? ¿Por qué un profesional
de la medicina en una Unidad Sanitaria municipal no cumple la misma cantidad de
horas que profesionales de enfermería, psicología, obstetricia o trabajo
social? ¿Por qué después de las doce del mediodía no se encuentra un médico en
un hospital público, que no sea residente o esté de guardia? ¿Por qué si
Kirchner pudo hacerle cumplir el horario a los médicos de Santa Cruz, el resto
de los gobernadores e intendentes que se dicen kirchneristas no lo intentan, ni
muchos profesionales médicos que se dicen kirchneristas están impulsando
medidas como estas?
La desobedicencia debida.
Aquellos
a quienes el Estado nos delega la responsabilidad de velar por la salud y la
integridad de nuestra población, que hicimos juramentos públicos sobre el modo
y la ética en la que sostendríamos nuestras prácticas, acorde a las distintas
exigencias que los representantes del pueblo votaron, tenemos la obligación de
cumplir con ellas y una cobertura institucional sólida y muy grande que se
llama Constitución, por lo que no hay razón para no exigirle a la institución
que sea que cumpla con lo que las leyes establecen. Y si las normas legales no
garantizan las mejores condiciones para el paciente, ahí está la ética nuestra
como profesionales que guiará nuestro accionar. ¿O Antígona tendría que haber
obedecido al tío? ¿Cómo es posible que no confronten contra la patronal cuando
se trata de la vida o muerte de una persona? ¿O es mentira que primero está la
vida del paciente? ¿De qué se trata la ética para algunos profesionales? ¿Cómo
es posible que los médicos individualmente, pero como representantes de una
corporación, tienen el poder de condicionarle al Estado cuánto van a trabajar,
y por lo tanto cuánto van a ganar, pero no hacen lo mismo con el sector
privado? ¿O es que no hay contradicción de intereses entre la corporación
médica y la corporación privada que hace negocios con la salud? ¿O será que la
principal fuente de beneficios de los médicos viene del sector privado? ¿Por
qué cargan las farmacias la matrícula del médico y de ese modo registran qué
medicamento receta cada uno? ¿Cómo es posible que un profesional liberal, como
el de la medicina, responda con la lógica de la obediencia cuando se lo
interroga sobre estos aspectos?
Donde
prima la obediencia es necesario promover la desobediencia debida, la
desobediencia de vida, la que nos permite ir más allá de lo que nos dicen, la
que nos permita la soberanía, así sea la soberanía de nuestro propio cuerpo, de
nuestra propia vida, aunque no la alcancemos, porque de eso se trata la lucha,
de estar más cerca del objetivo. Es imprescindible instalar en la Argentina la
discusión sobre nuestro sistema de salud, sobre la necesidad de volver a
centralizar el sistema de salud público, sobre la necesidad de volver atrás la
medida de Onganía que le dio a los sindicatos el manejo de las Obras Sociales,
porque ya hemos visto, no sólo con este caso, sino con lo que sucedió con
Zanolla, que no podemos correr el riesgo de que algunos que dicen defender los
derechos de los trabajadores hagan negocios con la salud de los mismos. Si han
llegado hasta cobrar el acompañamiento del familiar del paciente internado por
pasar la noche en el sanatorio. Quienes trabajamos en salud sabemos la importancia
de que el paciente internado tenga a la familia cerca, pero cuando se
mercantiliza la salud, hasta con los sueños se hacen negocios.
miércoles, 9 de enero de 2013
La chiva no quiere salir.
Sal de ahí,
chivita, chivita
Sal de ahí de ese lugar
Hay que llamar al psiquiatra
Para que saque a la chiva
El psiquiatra no puede sacar a la chiva
La chiva no quiere salir de ahí
Sal de ahí,
chivita, chivita
Sal de ahí de ese lugar
Hay que llamar al remedio
Para darle al psiquiarta
El remedio no quiere llamar al psiquiatra
El psiquiatra no puede sacar a la chiva
La chiva no quiere salir de ahí
Sal de ahí,
chivita, chivita
Sal de ahí de ese lugar
Hay que llamar al acompañante
Para darle el remedio
El acompañante no quiere darle el remedio
El remedio no quiere llamar al psiquiatra
El psiquiatra no puede sacar a la chiva
La chiva no quiere salir de ahí
Sal de ahí,
chivita, chivita
Sal de ahí de ese lugar
¿Y si dejás de llamarla si no quiere salir? Así no te ponés
chivo, digo nomás.
Corrupción: Antipolítica
Reconociéndome uno de los que se enojan con ciertos comentarios de quienes no apoyan al Gobierno Nacional, decidí desde hace algunos meses, retomar el dialogo con personas con las que no hablo hace tiempo. Con la voluntad de escucharlas. De preguntarles qué piensan, para poder entender de qué sostienen lo que dicen. Tuve la suerte de que en Hamartia tuvieran ganas de lo mismo y me posibilitaron organizar debates, con opositores que estuvieran dispuestos a poner en duda lo que pensaban. Reconocer la contradicción no está bien visto, aunque algunos lo valoramos. Entonces fui por ahí, por la vía de las contradicciones y le pregunté a una persona a la que quiero mucho, psicoanalista ella, cómo podía hablar de que se había instalado la intolerancia absoluta, cuando ella tuvo que ir a una universidad privada porque estaba cerrada Psicología en la UBA. Entonces uno se pregunta ¿Cómo puede ser que algunos hablen de intolerancia absoluta?
Entonces la intolerancia es que la Presidenta le contestó a Darín, que no lo comparto, no por lo que le dijo, sino porque haya elegido a Darín para decirlo. Me pareció que la referencia a hacer negocios con autos importados, era un tiro por elevación. Pero debemos reconocer que el caso de Darín, también es otra muestra del accionar de la justicia. ¿O presentó el actor el fallo contradiciendo la palabra de la Presidenta? No se quedó ahí, sino que fue por la transparencia en la política, lo que es un reclamo del sector opositor que considero que será atendido, pero les pediría también que atiendan. Porque cuando se habla de corrupción, siempre se pone el ojo en el que cobra, pero no en el que paga. La Real Academia Española define la corrupción: "En las organizaciones, especialmente en las públicas, práctica consistente en la utilización de las funciones y medios de aquellas en provecho, económico o de otra índole, de sus gestores." ¿Por qué pone el acento en lo público? ¿No hay siempre un privado, en el acto corrupto, que se beneficia?
La corrupción en el discurso
Entre las peores cosas que nos dejó el neoliberalismo está la corrupción en el discurso. Es cierto que la corrupción hace daño, de ahí el poder que el discurso le da, pero más daño hace que los que quieren hablar de corrupción no quieren hablar de política. En el discurso de la antipolítica, la corrupción ocupa un lugar central. Al menemismo los medios le cuestionaban la corrupción, no el modelo económico, de ese modo, mientras concentraban la atención de la audiencia en el enriquecimiento de los funcionarios, se la distraía de la destrucción del Estado, que era la razón de esas riquezas y no las prácticas corruptas. Los medios lograron poner en el gobierno una alianza política que llegó al gobierno con el discurso anti corrupción, traduciendo reducción de sueldos por austeridad, y construyendo la ilusión de que un partido sin alianzas con los viejos aparatos políticos, garantizaría gobernabilidad. Afortunadamente duró lo que sabemos, sino serían miles más los muertos. El discurso de la corrupción ha sido el mascaron de proa del destructor de la antipolítica.
Los noventa empezaron con la Ley de Reforma del Estado, que habilitó todas las privatizaciones, dándole a lo privado el manejo de lo público. Esa podría ser una de las maneras de definir a un medio monopólico de comunicación “un privado haciendo manejos con lo público.” No lo digo por los contenidos, sino de lo que se sirvió para hacerlos: Papel Prensa, la privatización de Canal 13, la destrucción de los cables del interior con el fútbol, la famosa plata de los jubilados, que tanto se preocupan por cuidar. El discurso con el que promovieron las privatizaciones decía que las empresas administrarían mejor los fondos, cuidarían “la plata de todos”, porque los privados cuidan su plata. Es cierto, su plata, no la de los demás. Dijeron que la invertirían, porque el Estado no invierte, gasta. El mismo discurso con el que la dictadura comenzó el desastre. La recompensa fue que todos los medios de comunicación salieron de la etapa neoliberal más grandes de lo que entraron.
Es de vital importancia para el capital financiero, que se hizo de las empresas privatizadas, contar con medios de comunicación que representen sus intereses, o que sean propios. Que muestren productos para comprar. Ahí tenemos la cantidad de usureros con créditos al instante y con la tasa de morosidad más baja del sistema financiero. Pero el sistema financiero vende. Sostiene que habla bien de un país que aumente su deuda, que es un signo de solvencia. ¿No era que uno se endeuda cuando gasta más de lo que recibe y por eso se mandaron el ajuste? El que pide deuda quiere la plata del otro.
Buscan generar malestar en la población. De la tela de lo público, recortan formas que molesten, que no deberían repetirse, y las repiten todo el día. Reproducen en los medios formas que molestan. Que a algunos les molestan. Al lado de lo que sucedió entre el ´76 y el 2002 en la Argentina, Néstor y Cristina son la condesa inglesa. No los elegimos para estar ahí para vivir como ellos, ni para que se comporten como la minoría de la población, que tienen modales, y nosotros formas, sino para que la mayoría vivamos lo mejor posible. Entonces, la forma que no soporto, es la de los buenos modales, que uno con una cara de pelotudo bárbara y sin levantar la voz, creo que eso es lo peor, me meta un mega canje. O que con un carisma de la gran puta vendas el Estado como si fueran la herencia de la abuela, te quedaste con una casa en Olivos y te la pasás haciendo fiestas con tus amigos. Antes del ´83 es el horror y lo que siguió no me gusta, porque no me gusta la forma que no prioriza la memoria. Que cree que es mejor arreglar que ir hasta las últimas consecuencias o, al menos, recuperar lo que te sacaron. Les pido, lean la Constitución del ´49 y díganme que no los beneficia. A ustedes, que también son parte de la mayoría.
Los trapitos sucios se lavan en casa
La forma para el discurso de la antipolítica es privada, no pública. En público se debe mostrar una cosa y en privado otra. Recién en estos años se hicieron públicas situaciones que habían permanecido ocultas. ¿Cuántos le conocíamos la cara a Magnetto? ¿Cuántos sabíamos lo de Papel Prensa? ¿Lo de los hijos de Ernestina? Tengo una foto de mi abuelo con Graiver, mi abuelo fundó el sindicato de papeleros, y en mi casa de eso no se habló. Soy uno más de los que se avivó con este proceso. El discurso de la antipolítica sostiene que no hay derecho a meterse con lo que hace el privado, con sus formas de hacer las cosas, pero como particulares se arrogan el derecho de pedirle a lo público que no hagan lo que ellos sí. Es maravilloso. O sino te acusan de hacer lo que ellos hacen. Como compran jueces, convengamos que esto no lo inventó Clarín, de ser amigo del comisario decía Martín Fierro, cuando la justicia falla a favor de lo público fue por presiones. Presiones políticas. Volviendo a lo del principio, pero sin extendernos, el poder judicial nace del vientre del poder económico. El bien supremo es la propiedad privada. Con lo mío hago lo que quiero. Madre de Dios, los efectos del discurso de la propiedad privada cómo se manifiestan en la violencia que padecen muchas mujeres y niños.
Entonces la intolerancia es que la Presidenta le contestó a Darín, que no lo comparto, no por lo que le dijo, sino porque haya elegido a Darín para decirlo. Me pareció que la referencia a hacer negocios con autos importados, era un tiro por elevación. Pero debemos reconocer que el caso de Darín, también es otra muestra del accionar de la justicia. ¿O presentó el actor el fallo contradiciendo la palabra de la Presidenta? No se quedó ahí, sino que fue por la transparencia en la política, lo que es un reclamo del sector opositor que considero que será atendido, pero les pediría también que atiendan. Porque cuando se habla de corrupción, siempre se pone el ojo en el que cobra, pero no en el que paga. La Real Academia Española define la corrupción: "En las organizaciones, especialmente en las públicas, práctica consistente en la utilización de las funciones y medios de aquellas en provecho, económico o de otra índole, de sus gestores." ¿Por qué pone el acento en lo público? ¿No hay siempre un privado, en el acto corrupto, que se beneficia?
La corrupción en el discurso
Entre las peores cosas que nos dejó el neoliberalismo está la corrupción en el discurso. Es cierto que la corrupción hace daño, de ahí el poder que el discurso le da, pero más daño hace que los que quieren hablar de corrupción no quieren hablar de política. En el discurso de la antipolítica, la corrupción ocupa un lugar central. Al menemismo los medios le cuestionaban la corrupción, no el modelo económico, de ese modo, mientras concentraban la atención de la audiencia en el enriquecimiento de los funcionarios, se la distraía de la destrucción del Estado, que era la razón de esas riquezas y no las prácticas corruptas. Los medios lograron poner en el gobierno una alianza política que llegó al gobierno con el discurso anti corrupción, traduciendo reducción de sueldos por austeridad, y construyendo la ilusión de que un partido sin alianzas con los viejos aparatos políticos, garantizaría gobernabilidad. Afortunadamente duró lo que sabemos, sino serían miles más los muertos. El discurso de la corrupción ha sido el mascaron de proa del destructor de la antipolítica.
Los noventa empezaron con la Ley de Reforma del Estado, que habilitó todas las privatizaciones, dándole a lo privado el manejo de lo público. Esa podría ser una de las maneras de definir a un medio monopólico de comunicación “un privado haciendo manejos con lo público.” No lo digo por los contenidos, sino de lo que se sirvió para hacerlos: Papel Prensa, la privatización de Canal 13, la destrucción de los cables del interior con el fútbol, la famosa plata de los jubilados, que tanto se preocupan por cuidar. El discurso con el que promovieron las privatizaciones decía que las empresas administrarían mejor los fondos, cuidarían “la plata de todos”, porque los privados cuidan su plata. Es cierto, su plata, no la de los demás. Dijeron que la invertirían, porque el Estado no invierte, gasta. El mismo discurso con el que la dictadura comenzó el desastre. La recompensa fue que todos los medios de comunicación salieron de la etapa neoliberal más grandes de lo que entraron.
Es de vital importancia para el capital financiero, que se hizo de las empresas privatizadas, contar con medios de comunicación que representen sus intereses, o que sean propios. Que muestren productos para comprar. Ahí tenemos la cantidad de usureros con créditos al instante y con la tasa de morosidad más baja del sistema financiero. Pero el sistema financiero vende. Sostiene que habla bien de un país que aumente su deuda, que es un signo de solvencia. ¿No era que uno se endeuda cuando gasta más de lo que recibe y por eso se mandaron el ajuste? El que pide deuda quiere la plata del otro.
El estado que no se meta en nuestros asuntos porque es privado,dicen algunos y tantos repiten, no tiene por qué ser público lo que hacemos, aún cuando es con manejos de lo público. El que tiene una deuda con el Estado, tiene una deuda con todos los ciudadanos que lo componen. ¿Qué tiene de malo saber quién nos debe impuestos? Son los mismos que piden políticas de transparencia, pero después no están de acuerdo con que los directores que representan al Estado en algunas empresas puedan leer los balances y acceso a la misma información que los demás accionistas. ¿Entienden que si el Estado es accionista es plata de todos y tiene que saber cómo la manejan? ¿Cómo es que hay empleados que apoyan a estas empresas? ¿O será que todos tenemos algo para ocultar y no nos hacemos cargo?
Negar la contradicción: la antipolítica
La corrupción tiene tanto valor en un único discurso, el de la antipolítica. Negar la contradicción de intereses entre uno y el otro. No asumir qué es lo que se prioriza, si lo público o lo privado. Si el bienestar de la mayoría o el bienestar propio. Y desde el 2003 a la fecha nos encontramos con un Estado que a través de la política, hace públicas las contradicciones, hace con ellas, con los que las sostienen, y avanza. Avanza sumando para que ese crecimiento se traduzca en recuperación y ampliación de derechos. No se puede negar que la ciudadanía tiene más derechos hoy que hace diez años. Eso se llama Estado de Bienestar, aunque no tengamos el poder adquisitivo de los cincuenta. ¿Eso no es pensar primero en el interés propio que el colectivo? ¿Podríamos tener un poder adquisitivo como el de aquellos años? Con el poder que tiene el capital financiero digo no. Aunque son los economistas quienes tienen la respuesta o los que entiendan de ello. Solo sé que sin financiamiento hoy no te comprás ni una casa ni un auto, nosotros, la mayoría. Y en nuestras familias algunos tenemos al que compró la casa o la hizo sin pedir prestado. Pero volviendo al Estado de Bienestar, el máximo estado de bienestar popular posible ¿Cómo se ataca a quienes buscan profundizarlo? Asociándolos al malestar. Asociar Estado a malestar.
Buscan generar malestar en la población. De la tela de lo público, recortan formas que molesten, que no deberían repetirse, y las repiten todo el día. Reproducen en los medios formas que molestan. Que a algunos les molestan. Al lado de lo que sucedió entre el ´76 y el 2002 en la Argentina, Néstor y Cristina son la condesa inglesa. No los elegimos para estar ahí para vivir como ellos, ni para que se comporten como la minoría de la población, que tienen modales, y nosotros formas, sino para que la mayoría vivamos lo mejor posible. Entonces, la forma que no soporto, es la de los buenos modales, que uno con una cara de pelotudo bárbara y sin levantar la voz, creo que eso es lo peor, me meta un mega canje. O que con un carisma de la gran puta vendas el Estado como si fueran la herencia de la abuela, te quedaste con una casa en Olivos y te la pasás haciendo fiestas con tus amigos. Antes del ´83 es el horror y lo que siguió no me gusta, porque no me gusta la forma que no prioriza la memoria. Que cree que es mejor arreglar que ir hasta las últimas consecuencias o, al menos, recuperar lo que te sacaron. Les pido, lean la Constitución del ´49 y díganme que no los beneficia. A ustedes, que también son parte de la mayoría.
Los trapitos sucios se lavan en casa
La forma para el discurso de la antipolítica es privada, no pública. En público se debe mostrar una cosa y en privado otra. Recién en estos años se hicieron públicas situaciones que habían permanecido ocultas. ¿Cuántos le conocíamos la cara a Magnetto? ¿Cuántos sabíamos lo de Papel Prensa? ¿Lo de los hijos de Ernestina? Tengo una foto de mi abuelo con Graiver, mi abuelo fundó el sindicato de papeleros, y en mi casa de eso no se habló. Soy uno más de los que se avivó con este proceso. El discurso de la antipolítica sostiene que no hay derecho a meterse con lo que hace el privado, con sus formas de hacer las cosas, pero como particulares se arrogan el derecho de pedirle a lo público que no hagan lo que ellos sí. Es maravilloso. O sino te acusan de hacer lo que ellos hacen. Como compran jueces, convengamos que esto no lo inventó Clarín, de ser amigo del comisario decía Martín Fierro, cuando la justicia falla a favor de lo público fue por presiones. Presiones políticas. Volviendo a lo del principio, pero sin extendernos, el poder judicial nace del vientre del poder económico. El bien supremo es la propiedad privada. Con lo mío hago lo que quiero. Madre de Dios, los efectos del discurso de la propiedad privada cómo se manifiestan en la violencia que padecen muchas mujeres y niños.
Entonces, resulta que se hace público que pagaron un bien del Estado por menos de la mitad de lo que vale, no lo terminaron de pagar, y se les dio en cómodas cuotas, pero el Estado no tiene derecho a recuperarlo. ¿Por qué si a mi viene el banco y me saca lo que no pagué, a ellos no? ¿Porque son los dueños de los bancos? Y los medios difunden esto como un ataque. Lo público atacando a lo privado. Si les respondés, los atacás. Si les respondés a los que repiten el discurso de los medios, sos un intolerante. ¿No es preciso el diálogo? Bueno, déjenos también a nosotros preguntar, por qué siempre tenemos que responder. ¿O va a hablar uno solo? ¿Quieren que responda? ¿Entonces por qué se quejan cada vez que lo hace? Piden investigar los bienes de Oyarbide, nos parece perfecto. ¿Pero por qué si pedimos también a la Corte estamos presionando? ¿Por que no lo hacemos para todos y nadie tiene coronita? ¿Se animan?
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