sábado, 4 de mayo de 2013

El peronismo en mi historia.

El peronismo en mi historia, entra por el lado de mi madre, y por izquierda. Le debo a mi madre el ingreso de la política y la sensibilidad en mi vida; a mi padre la razón y el cuero duro. Por la sensibilidad mi madre mete la política. Mi madre era una auténtica muchacha peronista. Perón asume en junio del ´46 y mi vieja nació en junio del siguiente año. En el ´52 muere Evita y ella en ´59 pierde a la madre. El padre era gallego, nacido en Santiago de Compostela, de ahí mi nombre, que peleo en las brigadas socialistas en la guerra civil española, que después de que le fusilan al hermano, la madre le consigue un lugar en un barco y llega de polizón a la Argentina. Trabajó vendiendo helados, de lavacopas, en un viaje a Rosario conoció a mi abuela, comenzó a trabajar en una papelera y fundó el Sindicato de Papeleros. Hay una escuela de oficios del Sindicato que lleva su nombre: Valentín Fernández. Fue jefe de asuntos económicos de la CGT, en la foto del Congreso de la CGE de 1953, es el que está al lado de Gelbard, sin saco, leyendo de un bibliorato.


Para mi vieja, su padre era como Perón, se le podía perdonar cualquier cosa. Cuando mi abuela muere, queda huérfana la hija de un tipo que dedica su vida a la política. Bajo ningún aspecto pensó en quitarle tiempo a la política para dedicárselo a sus hijas, sino que se casó con una prima de mi abuela, para que se ocupara de su crianza. Y las mandó un mes a recorrer el mundo. Mi madre haría de las escapadas un hábito. Una experta en escapes. Pero eso es otra parte de la historia. Mi madre admiraba con locura a su padre, una sola vez me reconoció que su padre había sido "un padre abandónico", y el día que lo repetí, casi me mata. Lo que siempre me dijo de chico fue: o la familia o la política, las dos cosas juntas no se pueden. Yo creo que sí. Mi madre fue una gran creyente, como me dijo una vez una psicoanalista que la escuchó. Mi madre, como buena creyente, no se pudo analizar. ¿Qué tiene que ver el creyente con lo que le pasa? Como dijo Lacan, en un análisis es preciso pasar por un momento de ateísmo. Pero volviendo al peronismo y mi madre, mi madre creía en el peronismo. El peronismo era la salvación de la Argentina. Lo que quieran, el General se equivocó, pero como dice la canción "los días más felices siempre fueron peronistas". Supe que Evita le decía a mi abuelo "el rojo", salió en la tapa de Billiken cargando su cajón. Mi mamá era feliz de decir que el de la tapa era su padre. Fue uno de los que colaboró en la creación del Sindicato de Trabajadores del Espectáculo, diputado por la UCRI, uno de los fundadores del PAMI y primer Presidente del Instituto, pero en la elección de Cámpora fue en la lista de Manrique. El tipo nunca dejó de ser gallego, pero de eso hablaré en otra oportunidad. Fue un autodidacta, amante de la música, la clásica lo fascinaba. Con la venta de los helados, se pagaba un lugar en el gallinero del Colón, desde donde escuchaba parado.
Por ser considerado uno de los fundadores del Sindicato Único de Trabajadores del Espectáculo Público, entraba gratis a todas las salas de cine y con él su familia, lo que hizo de mi madre una gran cinéfila. De niño veía con ellas películas de Gerard Depardieu, alucinaba con Jean Fonda, neorrealismo italiano. También "Los cuentos asombrosos", las de Chuck Norris y Van Dame, pero sin ella, salvo las de Spielberg. Mamé la pasión por el cine. Mi madre odiaba "las películas pelotudas", donde a los personajes no les pasa nada, diría, donde nadie sufría. Y no era desde un lugar snob o intelectual, claro que no. Mi madre se acercaba a textos sociales, pero se alejaba rápido. Era de las personas que pescan sin necesidad de leer sobre cómo hay que pescar. Tenía la sabiduría de la experiencia. Cuando le preguntaron hace unos años para una encuesta qué pensaba del ingreso de Macri al peronismo, contestó: "Ya somos muchos". 
Mi madre trabajó la mayor parte de su vida en PAMI, pero no ingresó por su padre, ya que mi abuelo no quería que dejara la carrera de Psicología, lo que efectivamente hizo, cuando nació mi hermana mayor. Veinticinco años siendo empleada administrativa del Estado, una de las peores cosas que le pudo pasar. Gracias a que el PAMI no lo privatizaron, como otras estatales, zafamos de que se quedara sin laburo, pero no del retiro voluntario, como tampoco zafó de que la condenaran a la rutina diaria de una tarea no valorada. Mi madre era una de esas tantas trabajadores o trabajadores con muchísima capacidad, desaprovechada en un escritorio, hasta que comenzó a trabajar con Liliana Alfalla, la mujer del Tano Biani, y a mi vieja la vida le cambió. Era la secretaria ideal, y yendo tras el ideal, estalló. Dio todo intentando ser a madre que no tuvo. 1991 se quedó sola con cuatro hijos, dos ex maridos que dejaban bastante sin hacer, uno que ni siquiera aportaba un mango, la quisieron castigar mandándola a un programa que recién se creaba, donde había que laburar, PAMI CONTROLA, y unos jovencitos recién asumidos en cargos de gestión, le vieron potencial, la pusieron de secretaria, no desaprovechó ninguna hora extra que le dieron y pasó navidades y años nuevos, atendiendo el teléfono cuando recién empezaba PAMI CONTROLA. Le debemos mucho a Biani y Alfaya en mi familia. Tantas horas extras eran un privilegio, así como que mi vieja también estaba entre las que laburaba las horas extras que cobraba. Me acuerdo una vez que fuimos al programa de Grondona o Chiche, no me acuerdo cual, en Canal 9, fue para cuando lo putearon a Goyco por el 5 a 0 con Colombia. Mi vieja tuvo que ir acompañando jubilados, que defendían la gestión menemista, en el programa estaba Norma Pla, y tras de cámaras un jóven Raúl Castells, al que mi madre odiaba, por cómo hablaba cuando iba a PAMI. También estaba tras cámaras la mujer de Goyco, con la que pasé un momento incómodo. Le señalé el cuello, le dije tenés un bicho, y me respondió "es un lunar". Peludo, pude ver. 
Salía del colegio y me iba para el trabajo de mi madre, donde podía conversar de política con sus nuevos compañeros, muchos de ellos, que habían militado en Montoneros, empezaba a escuchar hablar de la JP. La primer unidad básica que conocí, fue la que fundó el Tano en esos años, hoy tiene una en Av. de Mayo y 9 de Julio, de los Profesionales peronistas. Mi madre me habló de sus compañeros montos desaparecidos, pero mi madre  no era JP, era peronista, nunca se metió en política. Me llevó a mi primer acto, Parque Norte, campaña Menem 1995, yo era uno de los que iba por el choripan, entre otras cosas. Qué bien se comía en esos actos. Unos chori de la puta madre y sino empanadas. Eso fueron los primeros actos que sentí propios. Mi viejo me llevaba a los de Atlanta, a escuchar música para pulover y polainas, no me pasó lo mismo. En Parque Norte sonaban los bombos, la mística de los actos peronistas y encima podía conocer Parque Norte, aunque fuese invierno. 
Mi madre estaba en la oficina donde siempre hay que responder los reclamos, daba respuestas, y después decía que Menem hacía, y yo repetía. Con mi amigo Martín Echembaum discutíamos en la secundaria sobre esto, pero estábamos entre los pocos que nos interesaba la política. En 1995 participé de la creación del Centro de Estudiantes de la Secundaria, me cambió la cabeza. Haber conseguido con mis compañeros el predio de deportes para el Normal 7, me marcó que a través de la unión y la organización, se transforman las cosas. Ese año volví a relacionarme con mi viejo, después de un año sin verlo, un ex militante del PC, de esos boludos que tienen la misma respuesta para todo. Pero respuesta fundada en la biblia roja. Biblia que también repetí. Yo a los 15  ya leía el diario, así que discutíamos mucho de política. De mi padre saqué lo analítico. Las historias de mitología griega que mi vieja me contaba para dormir, influyó en dónde aplicaría el análisis. 
Desde la izquierda mi abuelo entra al peronismo y yo lo hice por derecha. Mi abuelo sale, termina con la derecha, yo salgo por izquierda y vuelvo a entrar, con el kirchnerismo. Con el kirchnerismo, a mi familia nos vuelve a cambiar la historia. Pero la historia es larga, formará parte de la novela que tengo que encontrar en lo que escribo.

jueves, 2 de mayo de 2013

Carta de agradecimiento a Cristina


2 de mayo de 2013
Querida compañera Cristina Fernández:

         Por medio de la presente carta, quiero acercarte mi agradecimiento, porque las acciones en las que te pusiste al frente le posibilitaron una muerte digna a mi madre. No se trata solo de vivir dignamente, sino también de morir de esa manera. La recuperación de lo que nunca debió abandonarse, el Estado, nos aseguró a mi madre, mis hermanas y a mí, contar con la presencia y el cuidado que PAMI pudo brindarle. La historia de mi madre, de mi familia, mi historia, está ligada al Instituto. Allá por 1996 mi madre, cansada de luchar sola con cuatro hijos, aceptó lo que el Estado nunca debió ofrecerle: el retiro voluntario. Dejó de trabajar en el Instituto donde mi abuelo fue el primer Presidente, donde pasó veinticinco años, donde pasé tantas y tantas horas de mi vida, y comenzó EL TIEMPO DE LA NADA. Tiempo que se llevó a tantos y tantos argentinos, que posibilitó la destrucción de tantas vidas.
         1996, tiempo en el que con mis hermanas tuvimos que hacernos cargo de sostener lo que mi madre ya no podía, con la fortuna de haber nacido en una casa de clase media, por lo que teníamos trabajo. Tiempo que dio inicio a que en el 2001 mi hermana menor se fuera a vivir a España, desde donde giraba euros para mantener a mi madre. Tiempos en los que con 30 años de aportes mi madre no podía acceder a la jubilación. Tiempos en los que pudimos soportar el peso del sostenimiento de un familiar subsumido en el tiempo de la nada, tan bien relatado por Michel Ende en su novela “La historia interminable”, hasta que, como en la novela, llegaron otros tiempos. El tiempo de TODOS. Cuando llegó nuestro tiempo, mi madre se pudo jubilar  y para nosotros, compañera, fue un alivio. Mientras el derecho decía que a ella no le correspondía, el reconocimiento del Estado de su necesidad, le posibilito recuperar la dignidad de tener su dinero sin tener que andar pidiéndonos a nosotros, ella que nunca supo lo que era ser mantenida. La cantidad de veces que me pedía que te lo agradeciera, creyendo que como militante podía hacértelo saber y hoy que ella no está, tengo que saldar esa deuda. La jubilación fue un alivio. ¿O de qué se trata el tiempo de júbilo sino?
         EL TIEMPO DE TODOS le permitió volver a creer en PAMI. Me llevó mucho tiempo convencerla de que PAMI ya no era el que ella había conocido, hasta que lo vivió. Cuando más lo necesitaba, cuando su prepaga de UPCN no cumplió con sus obligaciones. Primero fue su medicación y pañales gratuitos. Sabemos compañera de la indignidad que produce tener que usarlos, peor si hay que pagar por ellos. Después el PAMI estuvo cuando ella más lo necesitaba y cuando más lo necesitamos nosotros, sus hijos. Cuando estábamos en el tiempo donde nada se podía hacer para evitar lo inevitable, ni mi madre ni nosotros estuvimos solos. 24hs de cuidados en su domicilio, acostada sobre una cama acondicionada, kinesiólogos y médicos yendo a su domicilio a atenderla. Eso nos posibilitó no estar siempre presentes donde lo inevitable se vuelve insoportable. Fue un alivio poder no ir un día a visitarla, sabiendo que estaba cuidada.
         “Quiero que pongan en el cajón la foto del abrazo de Eva y Perón y la de Néstor y Cristina que tengo en la pieza” pidió y tuvo. Tuve la suerte, compañera, de que aceptaste que nos sacáramos una foto en el acto por el 17 de octubre de 2010, para poder regalársela y ella orgullosa la tenía al costado de su cama. Con ese mismo orgullo de pertenecer a este nuevo tiempo del que con Néstor te pusiste al frente, es que te digo: Cristina, gracias. Te agradezco con toda mi alma tu entrega. Porque cuando ella ya no tenía más para dar, hubo quién le diera. Porque cuando nosotros no dábamos más, hubo quien nos sostuviera. Porque EL TIEMPO DE TODOS, puso fin al TIEMPO DE LA NADA, y no sólo no se murió sola, sino que antes de morir recuperó la dignidad de no depender de nadie para vivir, ni de afrontar sola la muerte.
Con un amor y un agradecimiento que ninguna palabra podrá expresar, te saludo compañera.

Santiago.


miércoles, 24 de abril de 2013

martes, 23 de abril de 2013

El peronismo: la primera obra de arte de la historia argentina.


Un regalo de Rep.

Un compañero me pidió una opinión "sobre una boludez: la vida, el arte, la militancia y el tiempo." Confirmada mi capacidad de hablar boludeces, escribí lo que sigue, en lo que no descubro nada, sino lo que aprendí de la vieja. Si le agregamos a la vida, al arte, a la militancia y al tiempo, alegría, lo que obtenemos es peronismo.
El peronismo se construye en el tiempo. Perón en tanto militar, no realiza nada sin tener en cuenta esa variable. Lo mejor que tenía Perón era ser militar. Sino hubiese sido por su conocimiento militar no pasaba  a la historia, y a ese  grado de conocimiento, solo llegan los militares. O los que militan. Sabe que la guerra, es decir, la política, que es la continuación de la guerra por otros medios, es una sucesión de batallas, es decir, que no suceden todas al mismo tiempo. Perón también da lugar a la existencia, era un existencialista. Para el peronismo se trata de la felicidad, y la felicidad es un momento en el tiempo, un solo momento, pero que es ese momento por el que vale la pena la vida. Perón sabía que la satisfacción de necesidades producía felicidad, que queda marcado en el cuerpo. Detrás de la necesidad está el derecho, consagró, y reconoció que detrás de la consagración del derecho está la alegría, donde la felicidad tiene un lugar. Deducimos entonces que la alegría también tiene un lugar en el tiempo. Pero el tiempo no está hecho todo de alegría. Para hacer prolongar la alegría, la militancia es imprescindible. Solo la organización vence al tiempo. También detrás de la militancia está la alegría, aunque no sea sólo tiempo de alegría la militancia. La alegría es imposible de pescar en un universo cerrado, es algo en movimiento, inaprensible. La alegría es lo que pone en marcha al movimiento o la marchita. El arte también es eso. Es la necesidad de materializar eso innombrable, por eso lo maravilloso de la música, de la más maravillosa música. Porque te lleva a esos lugares sin nombrarlos, te los hace sentir. Pero que la música sea la que más se le aproxime no quiere decir que halla llegado a ese lugar, sino que intenta también pescarlo. Es un lugar al que no se llega fácilmente, si ni sabemos cómo se llega, pero lo intentamos, por eso llegamos. El arte es la muestra de eso que nos trajimos de a donde no se puede explicar. Como el peronismo. El peronismo es la primera obra de arte de la historia argentina. Única. Irrepetible.

lunes, 11 de marzo de 2013

Lógica de poder


En la siguiente adaptación que hice de las palabras de Perón, donde sustituí la palabra peronismo por kirchnerismo, podemos observar que el kirchnerismo funciona en la lógica peronista. Pero también puede funcionar en otras lógicas discursivas. Los hay radicales K. Dentro del discurso comunista también funciona el kirchnerismo. Funciona porque funciona dentro del discurso del poder, es decir, de un discurso que tiene una lógica acumulativa, que la realiza desde alguna posición dentro del espacio político, pero lo que busca es acumular una cantidad de votos determinados porque de lo que se trata es de gobernar. De ahí que el kirchnerismo no funciona dentro del discurso comunista que no busca gobernar. Los que esperan que los demás hagan por ellos, que la historia los pondrá a la vanguardia, serán la bálbula de la olla de presión, los chicos comen en Marmikoc, la vanguardia que guiará el proceso hacia el socialismo. Y si las masas no los ponen, no es una revolución, ni de izquierda, y son todos una manga de burócratas. Ellos se recluyen en las rentas que supieron conseguirse ganándose los centros de estudiantes. 
Pero estamos los otros, los que consideramos que puede ser Estado y revolución, como fue en Venezuela, donde desde el Estado se promovió la revolución de la realidad de las mayorías, porque hay una revolución entre el antes y el presente de Venezuela, de Brasil, de Ecuador, de Bolivia, de Argentina. ¿Y cómo se logró? Así, como dijo el que todo lo dijo, se le ha hecho decir tantas cosas, que yo me atrevo a afirmar que esto tranquilamente lo podría haber dicho. Porque funciona en la lógica, todo lo que dice es cierto, si se nos aparecen las caras en la cabeza cuando los nombra.


“¡Si el movimiento jamás ha sido sectario ni excluyente! Cuando  nosotros formamos el Movimiento Kirchnerista en 2003-2008, vinieron hombres de todas las proveniencias, del partido comunista y del partido conservador también, entre medio de todos los demás, todas las gentes que no estaban conformes con el estado de cosas que se vivía como ocurre ahora, y que querían incluirse en esa acción de opinión pública masiva para voltear ese estado de cosas y crear un nuevo estado de cosas. ¿De dónde iban a salir kirchneristas, si no existía el kirchnerismo? Y hoy existe el kirchnerismo y la gente quiere venir al kirchnerismo ¡Cómo le vamos a decir que no! Que este tipo ha sido comunista, bueno, si nosotros incorporamos un montón de comunistas y han sido buenos kirchneristas, el tipo era conservador y ahora quiere ser kirchnerista ¡Venga amigo! Incorpórese usted al Movimiento y será dentro del Movimiento, lo que sus condiciones humanas, mentales y sentimentales tenga allí, en el Movimiento. En política, lo más estúpido que hay es el que quiere elegir sólo lo que le gusta a él, política es el medio, el fin es llegar al gobierno, todo ese medio es un proceso cuantitativo, porque en la cantidad el voto del bueno, del malo, del rico, del pobre, del sabio, del ignorante, en la urna, vale uno, lo que hay que hacer, hay que llenar las urnas, lógicamente ha de tomar a todos, buenos, malos, ricos, pobres e ignorantes, el que solamente quiere tomar los buenos, llega con muy poquitos y con muy poquitos en política no se hace nada.”

Discurso original.

 “¡Si el movimiento jamás ha sido sectario ni excluyente! Cuando nosotros formamos el Movimiento peronista en 1944-45, vinieron hombres de todas las proveniencias, del partido comunista y del partido conservador también, entre medio de todos los demás, todas las gentes que no estaban conformes con el estado de cosas que se vivía como ocurre ahora, y que querían incluirse en esa acción de opinión pública masiva para voltear ese estado de cosas y crear un nuevo estado de cosas. ¿De dónde iban a salir peronistas, si no existía el peronismo? Y hoy existe el peronismo y la gente quiere venir al peronismo ¡Cómo le vamos a decir que no! Que este tipo ha sido comunista, bueno, si nosotros incorporamos un montón de comunistas y han sido buenos peronistas, el tipo era conservador y ahora quiere ser peronista ¡Venga amigo! Incorpórese usted al Movimiento y será dentro del Movimiento, lo que sus condiciones humanas, mentales y sentimentales tenga allí, en el Movimiento. En política, lo más estúpido que hay es el que quiere elegir sólo lo que le gusta a él, política es el medio, el fin es llegar al gobierno, todo ese medio es un proceso cuantitativo, porque en la cantidad el voto del bueno, del malo, del rico, del pobre, del sabio, del ignorante, en la urna, vale uno, lo que hay que hacer, hay que llenar las urnas, lógicamente ha de tomar a todos, buenos, malos, ricos, pobres e ignorantes, el que solamente quiere tomar los buenos, llega con muy poquitos y con muy poquitos en política no se hace nada.” Juan Domingo Perón (En “Diálogo con Perón”, reproducido por el Movimiento Revolucionario Peronista, Comando Rosario, en revista Envido, edición facsimilar de la Biblioteca Nacional). 

viernes, 8 de febrero de 2013

Cuando se cruzan la salud y el dinero, pierde la salud.



Ciertas situaciones, por los conflictos de intereses que presentan, nos muestran cuáles son los principios que rigen nuestra sociedad y el modo en que ella se organiza. El principio de obediencia que nos rige podemos encontrarlo en las relaciones familiares, laborales, escolares, militares, hospitalarias, estatales. El Estado, de hecho, se basa en el principio de obediencia de la ley. Pero las relaciones de obediencias se sostienen dentro de una lógica jerárquica, es decir, priman algunas cosas por sobre otras, algunos valores por sobre otros, algunas posiciones por sobre otras. Sin lugar a dudas, si preguntamos cuál es el valor supremo de nuestra sociedad, la mayoría respondería la vida. ¿Pero es esto así?
La experiencia de haber habitado una institución de salud privada, desde el lugar que sea: paciente, trabajador, familiar de paciente, familiar de trabajador, proveedor de la institución, propietario de la misma, accionista, no deja lugar a dudas que lo que prima cuando se cruzan la salud y el dinero, es el dinero. La lógica del mayor beneficio al menor costo, sobre la que funciona el capitalismo, la podemos observar claramente en una institución sanitaria privada. ¿Se compran los mejores medicamentos o los más baratos? ¿Hay tanto personal de enfermería como se necesita o el que se puede o quiere pagar? ¿Hay todas las especialidades necesarias o las mínimas indispensables para poder funcionar? ¿Hay la higiene necesaria? ¿Cuentan los trabajadores con los materiales de protección necesarios para realizar su labor? Los trabajadores ¿Realizan sus tareas obedeciendo las normativas legales y éticas o las indicaciones patronales? Cuando los propietarios de la institución privada de salud deciden bajar los costos ¿Por dónde recortan? Si un profesional no indica un estudio diagnóstico porque su empleador le solicitó que es necesario reducir costos ¿No se pagan con vida esos recortes? ¿No es responsable el profesional de esa vida?

Veamos la situación con un ejemplo real, personal y actual:

Llega una paciente jubilada con cáncer terminal a un sanatorio privado. El sanatorio es propiedad del sindicato de la Unión del Personal Civil de la Nación (UPCN). La mujer es afiliada de PAMI y además tiene la prepaga Accord Salud, también propiedad de UPCN, que es a través de la cual llegó al sanatorio. La internación en el sanatorio es por la prepaga, no por PAMI. Una vez hecho el diagnóstico, se determina que no hay posibilidades de hacer ningún tipo de tratamiento contra el cáncer, ya que por el estado de su cuerpo no lo podría soportar. Los profesionales indican cuidados paliativos, es decir, tratamientos medicamentosos para evitar dolor, y una internación domiciliaria, con oxígeno permanente, una vez que la paciente haya sido estabilizada clínicamente.
La mujer vive sola, es madre de cuatro adultos casados y abuela de seis nietos. Los distintos médicos que la vieron le indicaron a la familia que en el domicilio la paciente debe estar las 24hs acompañada. Los familiares responden que para ellos es imposible mantener una presencia permanente, no solo por sus responsabilidades laborales, sino también porque las mismas no les retribuyen lo necesario para costear un cuidado de ese tipo. La médica responsable del seguimiento de la paciente les indica que “la obra social”, habla de obra social aunque la paciente tiene una prepaga, no cubrirá más que el oxígeno en el domicilio, la visita de una enfermera una vez por día, los medicamentos y la visita semanal de un médico. Aunque la profesional considera que por su estado de salud la paciente no puede estar sola, en la orden de internación domiciliara para presentar a la prepaga, no indica más que lo que dijo que la prepaga cubrirá.
Como además de la prepaga, la mujer tiene PAMI, la familia averigua en dicha institución y le indican que pase por la oficina correspondiente a retirar un formulario de internación domiciliaria, para que lo complete el profesional tratante, indicando el cuidado que considera necesario y una vez realizado esto, de ser aprobado, PAMI cumplirá con la indicación profesional. La familia cumple lo indicado y le entrega a la médica del sanatorio, recordemos, propiedad del sindicato de UPCN, propietarios también de la prepaga, el formulario de PAMI y la doctora indica: kinesiología dos veces por día, médico una vez por semana, enfermería las 24hs, y todo fundamentado en que en los cuadraditos correspondientes a “Actividad de la vida diaria” completó: donde dice Alimentación, semidependiente, donde dice Vestimenta, dependiente, donde dice Higiene, puso dependiente, donde preguntan por incontinencia, puso anal y vesical, en Deambulación, puso acompañada, en pronóstico puso malo. Es decir, la médica, que hizo el juramento hipocrático, empleada del sector privado de salud, al sector público le indica todo lo que considera necesario, lo mismo indicó a los familiares como imprescindible, lo que hoy le brinda a la paciente el sanatorio, pero no se lo solicita a la prepaga, que es su empleador. ¿Por qué?      

La responsabilidad profesional.

¿Cómo se explica que quien estudió para propiciar las mejores condiciones de salud no le indique a su empleador que las cumpla, si no es porque la profesional prioriza su estabilidad laboral por sobre la salud del paciente? Partamos de la base de que los trabajadores profesionales no estamos en igualdad de condiciones con el resto de los trabajadores y mucho menos lo están los profesionales de la medicina. Los profesionales no estamos entre los que tienen dificultades para conseguir trabajos dignos y bien remunerados, salvo que hagamos planteos como estos. ¿La médica no puede confrontar con su empleador o no quiere? No solo alcanza con ver el nivel de vida que tienen la mayoría de los médicos, que supera con creces el de la mayoría de la población del lugar donde viva, sino también con comparar cuál es el cumplimiento efectivo del horario de trabajo de un médico, empleado por el Estado, con el del resto de la planta de trabajadores estatales. ¿Por qué los profesionales de la medicina no cumplen como el resto de los trabajadores su jornada laboral? ¿Por qué un profesional de la medicina en una Unidad Sanitaria municipal no cumple la misma cantidad de horas que profesionales de enfermería, psicología, obstetricia o trabajo social? ¿Por qué después de las doce del mediodía no se encuentra un médico en un hospital público, que no sea residente o esté de guardia? ¿Por qué si Kirchner pudo hacerle cumplir el horario a los médicos de Santa Cruz, el resto de los gobernadores e intendentes que se dicen kirchneristas no lo intentan, ni muchos profesionales médicos que se dicen kirchneristas están impulsando medidas como estas?

La desobedicencia debida.

Aquellos a quienes el Estado nos delega la responsabilidad de velar por la salud y la integridad de nuestra población, que hicimos juramentos públicos sobre el modo y la ética en la que sostendríamos nuestras prácticas, acorde a las distintas exigencias que los representantes del pueblo votaron, tenemos la obligación de cumplir con ellas y una cobertura institucional sólida y muy grande que se llama Constitución, por lo que no hay razón para no exigirle a la institución que sea que cumpla con lo que las leyes establecen. Y si las normas legales no garantizan las mejores condiciones para el paciente, ahí está la ética nuestra como profesionales que guiará nuestro accionar. ¿O Antígona tendría que haber obedecido al tío? ¿Cómo es posible que no confronten contra la patronal cuando se trata de la vida o muerte de una persona? ¿O es mentira que primero está la vida del paciente? ¿De qué se trata la ética para algunos profesionales? ¿Cómo es posible que los médicos individualmente, pero como representantes de una corporación, tienen el poder de condicionarle al Estado cuánto van a trabajar, y por lo tanto cuánto van a ganar, pero no hacen lo mismo con el sector privado? ¿O es que no hay contradicción de intereses entre la corporación médica y la corporación privada que hace negocios con la salud? ¿O será que la principal fuente de beneficios de los médicos viene del sector privado? ¿Por qué cargan las farmacias la matrícula del médico y de ese modo registran qué medicamento receta cada uno? ¿Cómo es posible que un profesional liberal, como el de la medicina, responda con la lógica de la obediencia cuando se lo interroga sobre estos aspectos?
Donde prima la obediencia es necesario promover la desobediencia debida, la desobediencia de vida, la que nos permite ir más allá de lo que nos dicen, la que nos permita la soberanía, así sea la soberanía de nuestro propio cuerpo, de nuestra propia vida, aunque no la alcancemos, porque de eso se trata la lucha, de estar más cerca del objetivo. Es imprescindible instalar en la Argentina la discusión sobre nuestro sistema de salud, sobre la necesidad de volver a centralizar el sistema de salud público, sobre la necesidad de volver atrás la medida de Onganía que le dio a los sindicatos el manejo de las Obras Sociales, porque ya hemos visto, no sólo con este caso, sino con lo que sucedió con Zanolla, que no podemos correr el riesgo de que algunos que dicen defender los derechos de los trabajadores hagan negocios con la salud de los mismos. Si han llegado hasta cobrar el acompañamiento del familiar del paciente internado por pasar la noche en el sanatorio. Quienes trabajamos en salud sabemos la importancia de que el paciente internado tenga a la familia cerca, pero cuando se mercantiliza la salud, hasta con los sueños se hacen negocios.