sábado, 11 de mayo de 2013

Los tipos como causa



Cuando se aborda el problema de las mujeres a la que un hombre golpea, y se la nombra violencia de género, automáticamente se asocia hombre a violento. Esto queda de manifiesto cuando vemos que son considerablemente mayores las denuncias a hombres por golpear a sus hijos que a madres. Preguntémosle a la mayoría de la población si las madres no pegan. Pero ese problema de la cuestión no se aborda. Todo se explica en términos de machismo y el golpe sería la expresión máxima del problema, la causa es el macho. La causa del macho, es la causa, no el macho en sí mismo. Habitamos un discurso donde a los que tenemos algo entre las piernas que las mujeres no, ellas tienen otra cosa, nos piden que nos pongamos en el lugar de dadores, la lógica es del más, acumulativa, y cuanto más se tenga más macho se es, es decir, más hombre, porque sabemos que del macho, del verdadero macho, el natural, para el que el sexo era natural, no queda nada. Si el sexo fuera tan natural, no generaría los quilombos que genera.
Poner a los tipos como causa, es errarla, los tipos también son efectos de ese discurso. Recuerdo una madre en la villa 31, donde hacía tareas militantes como estudiante de psicología, que me contaba que le pegaba a los pibes cuando le preguntaba qué había para merendar, cuando ya no le había podido responder qué había para desayunar, que había para almorzar. Necesitaba que se callen, me dijo. Ante la vivencia de una demanda insoportable, porque no se soporta no tener para dar lo que se tendría que dar, se puede dar nada o se puede dar un bife. Esa mamá dio un bife. Cuando comenzamos a hablar de esto, bajaron la cantidad de bifes, pero como les dije, había necesidad de bifes, así que al modo que podía se presentaban, vieron cómo es esto del significante. De la misma manera pienso muchas de las razones por las que hombres golpearon. Era lo último que les quedaba de ese macho que debieron haber sido. Esta es una batalla que no hay que dar juntos, hombres y mujeres, y los que no se reconozcan en ninguna de esas palabras, porque la causa del machismo no son los hombres, sino el discurso que sostiene el ideal del macho, del que más larga la tiene, del que más minitas ganas, del que más alto llegó en la empresa, del que más cerca está del poder político, del que más poder de toma de decisiones tiene. Esto está muy bien mostrado en la película “Una historia diferente”, que narra la historia de un adolescente que lo internan en un psiquiátrico porque teme fallar en la escuela para pre ejecutivos, en la que el destino es el capitolio, ser ceo de una empresa, o presidente. ¿De qué otra cosa habla “El gran Lebowski”? Dos Lebowski, pero uno es el Gran. Una película que como pocas muestra de qué se trata lo de la lógica fálica. Para nosotros es claro cuál es el gran Lebowski, pero dentro de lo que impera, del imperio de la lógica que va de arriba abajo, es un looser. El adolescente que termina internado es por temor a que le digan looser.
La lógica del más, también tiene efectos en quienes se reconocen mujeres, ser la más linda, la más flaca, la mejor vestida, las mejores zapatillas. La más. Para el que quiere más, la más, y nos llenan los medios del más fachero con la más linda, del que más guita tiene, o que tiene más que uno, que da lo mismo, con la más linda. Ellas queriendo ser la más para el que más tenga. ¿Quién zafa de esta lógica? ¿La causa somos los hombres? No creo que piensen eso alguno de los pibes que entraron en Estados Unidos con una metralleta, ni es lo que piensa Stephen King que tan bien habló de esto, en relación a la novela que escribió, cuando era adolescente, de un pibe que quiere matar a todos por cómo lo humillan, por no ser “el más popular de la escuela”, que es sinónimo del que más hablan, al que miran “las divinas”. ¿Entienden por qué entra tan fácil “Patito feo”? ¿Son conscientes de lo que le están inyectando a sus hijos e hijas? A eso se refiere Zaffaroni cuando habla del discurso que nos baja del norte. Un discurso que sostiene que lo natural es que unos estén adentro y otros afuera, que se trata de alcanzar el mayor beneficio al menor costo, y el que está afuera es porque quiere y si quiere entrar que lo repriman. Modelo de Estado Reagan - Tatcher. La causa de la violencia de género no son los hombres, es este discurso de mierda.

Conversemos sobre la violencia


Los discursos sobre la violencia ocupan un espacio relevante en el habla de la mayoría de las personas y los medios de comunicación. La pregunta puede ser ¿Porque de eso habla mucho la gente es que está en los medios o porque está en los medios es que habla de eso mucho la gente? Sin lugar a dudas que prima que la razón está en los medios, porque es cierto que de Freud se habla, pero hablan muchísimas más personas de los que lo leen. Cualquier clasemedia argentino tiene algo para decir sobre el inconsciente, la certeza de qué es un perverso y la explicación por la enfermedad para distintos conflictos sociales. Esto es lo que está presente en el discurso de género que impera. La cuestión del ser. Es un violento. Es un perverso. Es un acosador. ¿Por qué será que se conjuga tan poco en femenino, cuando violencia y perversión son femeninas? ¿Son femeninas? Como está presente la lógica del más en nuestro discurso, se las reconoce femeninas, en menos, dicen algunos, pero Zaffaroni nos recuerda que fémina es la que amamanta.
Nos encontramos con programas para mujeres víctimas de la violencia, pero no con programas para hombres. El único que conocí, en el que hice prácticas profesionales universitarias, depende de la Ciudad no autónoma de Buenos Aires, y durante años lo sostuvo el psicólogo a pulmón. Hay una resistencia muy fuerte a tratar a los hombres denunciados. Para quienes los consideran enfermos, les decimos: a los enfermos se les tiene que ofrecer tratamiento. Pero hay quienes no consideramos enfermas a las personas que realizan actos violentos, porque la violencia no es una enfermedad, no expliquemos los conflictos sociales desde la medicina, recordemos que ahí está el origen del poder psiquiátrico. Zaffaroni fue más lejos que Foucault, encontró en la Inquisición el poder punitivo y al médico que levantó la mano cuando preguntaron quién da prueba de que había que quemar a la bruja. ¡Sí, es una maníaca! Contesto.
Sabemos de la manifestación en la violencia de distintos conflictos sociales. Todo el arco progresista está de acuerdo en no bajar la edad de inimputabilidad a los pibes. En no criminalizarlo, encerrarlo, por los efectos violentos que produce la violencia social a la que es sometido. Entonces, desde el conflicto social, entendemos que un pibe de trece años que roba, que mata, no tiene que ir preso, porque no se le dio la posibilidad de vivir de otra manera, entonces no podemos condenarlo. Pregunta ¿Cuándo es que las conductas violentas de ese adolescente dejan de explicarse por los conflictos sociales y pasa a individualizarse y lo llaman violento de género? Si un pibe comete un acto delictivo lo explicamos por su historia pero si le pega a la novia, que es otro hecho delictivo ¿lo explicamos porque es un violento de género? ¿No vale más para evitar la condena su historia?
Sabemos que no todo se puede explicar por los análisis sociológicos, así como no se puede psicologizar la sociología y la política. Psicologizar es hacer medicina, hacer diagnósticos de enfermedad de los conflictos sociales. Está bien hacer medicina cuando hay un enfermo, pero no para explicar la realidad. Para poder pensar la situación particular de ese hecho violento entre al menos dos personas, tenemos que considerar también la historia de esos sujetos, porque si no indagamos, va a ser complicado. Es preciso generar espacios para escuchar los efectos de la violencia, tanto para mujeres, como para hombres, porque sabemos que no es propia de un solo género. Así como para los pibes que conviven en una familia con violencia. Porque es lo mismo que con los que cometen hechos violentos porque no tuvieron la posibilidad de vivir de otra manera, nadie elige por dónde entra al mundo, las criaturas que crecen siendo golpeadas, a veces repiten lo que vivieron, como decía Freud, que la criatura repita activamente lo que vivió pasivamente.
Desde mis once años que vengo analizando y pensando la problemática de la violencia, desde que un día mi madre sancionó que mi padre no me pegaría más. A partir de ese día, todo pasó a ser considerado violencia. De pasar a explicarse lo que yo hacía “porque me pegaban”, todo pasó a leerse entre las mujeres de mi casa como “violento”. Tuvo mucho que ver en esto, una pésima analista que ella admiraba, por la que yo entré al psicoanálisis, que le dijo “hasta cuándo va a sostener el techo”. Y mi vieja lo soltó. Y el techo la aplastó. Como mi padre no se quiso ir de mi casa, la asesoraron de que si lo acusaba de que había querido abusar de mis hermanas, conseguiría la orden de exclusión del hogar. Lo hizo. Así como es cierto que mi padre debería haberse ido en cuanto acordaron que se iba a ir, es cierto que acusar de abusador a quien no lo es tiene efectos. Cuento esto porque corroboré con mis hermanas que lo que había dicho mi madre fuese mentira y porque antes de morirse me confesó que mintió. Pero fue toda su vida una víctima de lo que le habían hecho convencida de que ella no podía hacer nada para que las cosas fuesen de otra manera.
La cuestión es que un día pegué una trompada en la escuela y mi madre aprovechó para sancionar esa piña como la máxima expresión de que mi padre era un violento, lo que sabíamos todos, nunca jamás uno de mis tíos o de los amigos de mis padres intervinieron para evitar que me golpeara. Pase por juzgado de menores, psicólogas forenses, terapia familiar grupal, con una pelotuda que consideraba “que había que sacar todo afuera”, mi madre no tenía filtro, y con mis hermanas llorábamos de lo que teníamos que escuchar. Ahí pedí terapia individual, en Casa Cuna todo esto, durante el tiempo que fui, jamás le dije más que “no se” a la psicóloga. Necesitaba un lugar donde estar sin miedo. La política de que todo hay que decirlo, de las de la secretaría de la mujer de la ciudad, lograron que Nuevediario tocara el timbre de mi casa y mi madre con mi hermana saliera en el noticiero más visto a contar que mi padre me pegaba. Al otro día tenía que ir a la escuela. Fui. Una compañera se acerca a decirme “vi a tu mamá en la tele”, yo negando que era mi mamá, ella diciendo que sí, que la de al lado era mi hermana, hasta que le dije que no era mi mamá de un modo que me contesto ¿Ah, no era tu mamá? Si lo que se quiere es proteger a los chicos, escúchenlos, porque donde hay quienes quieren pasar a la historia ajusticiando, hay quienes tienen que seguir con esa historia, con la que quizá jamás logren hacer justicia.
Es preciso que nos detengamos a analizar en serio el problema de la violencia, porque quienes tienen el poder de los medios de comunicación, difunden discursos de la violencia, que bajan desde el norte, donde sólo se está dispuesto a abordar la violencia de un solo lado, especialistas en violencia laboral, violencia escolar, violencia manicomial, violencia de género, violencia familiar, violencia infantil. ¿No es siempre la misma violencia que se expresa en distintos espacios? Bien puesto está el nombre de la Fiscalía contra la Violencia Institucional. Porque la violencia está instituida. Es parte. Entonces no se trata de andar cosificando, haciendo proyecciones futurísticas de que si porque cometió un hecho violento es un violento y será un violento de por vida, “porque está enfermo”, y después no ofrecer tratamiento a los que se consideran enfermo, un modo de justicia por mano propia, que dista mucho de una política sanitaria. ¿O no es que a los enfermos no se los puede dejar sin tratamiento?
Sabemos que la violencia es la imposibilidad de tramitar algo por vía de lo simbólico. Donde termina la palabra comienza la violencia, decía Lacan. Freud señalo que cuando uno respondió con una puteada, en vez de con una flecha, comenzó la civilización. ¿La civilización no tira flechas? Sabemos que un sujeto confronta con situaciones en las que no tiene palabras con las que responder y no encuentra otra respuesta que la acción. Por eso en ciertas situaciones podemos comprender la violencia. La violencia pone en cuestión el discurso que sostiene nuestras relaciones sociales. ¿Nunca matar? ¿Nunca pegar? Sabemos que los nunca se sostienen como imposibilidad. Lo que sí, nunca, como dijo el Subcomandante Marcos, poner al otro en el lugar de víctima, porque del lugar de víctima es difícil salir. "Pero el MAL no es una entidad, un demonio perverso y maléfico que busca cuerpos que poseer y, con ellos como instrumento, hacer maldades, crímenes, asesinatos, programas económicos, fraudes, campos de concentración, guerras santas, leyes, juzgados, hornos crematorios, canales de televisión. No, el MAL es una relación, es una posición frente al otro. Es también una elección. El MAL es elegir el MAL. Elegir ser el MALO frente al otro. Convertirse, por elección propia, en verdugo. Convertir al otro en víctima." Subco

No hay una nena


El lugar que ocupó el debate sobre "Poné a Francella" demuestra que es preciso hablar del tema, que la sociedad está con ganas de hablar de esto, porque lejos de ser un tema que quedó en los programas de chimentos, se llevó un buen pedazo de lugar en los portales de internet de los principales diarios y si hoy preguntamos cómo lee la mayoría de lectores el diario, la baja en las ventas indica claramente que es por internet. Ocupó mucho espacio. En los medios opositores, se sostuvo el tema porque de lo que se trataba era de alguien reclamándole al gobierno, porque decían que lo que pasaba estaba mal y pasaba porque el gobierno lo permitía. Pero se llegó al punto en el que se acusó a la ficción de promover la pedofilia o festejar los abusos de menores, y hasta fundamentado desde la psicología, citando a Freud, y decimos, no. Una cosa es hacer y otra decir, como señaló Freud cuando hizo la diferencia entre la neurosis y la perversión. El neurótico fantasea, lo que el perverso realiza. Entonces es necesario que frenemos y digamos, es cierto, tenemos que hablar del tema. Porque andar acusando al otro de que promueve la pedofilia no es joda, no es una acusación que se pueda hacer así nomás. Porque se acusó a un escritor de ficción. 
La escena de "La nena", donde justamente lo cómico de "La nena" es que no es una nena, porque si fuese una nena, no sería gracioso. ¿Se entiende? Por eso Lolita es una película muy fuerte, porque en ese caso, Lolita se nos representa muy chica, recién entrada en la adolescencia, y hago esta aclaración, porque la Dora de Freud tenía catorce años. Y no escuché jamás a ningún psicólogo ni psicoanalista decir que el modo en el que el psicoanálisis teorizó a partir de una situación con una ¿mujer? ¿niña? ¿adolescente? ¿mujer adolescente? de catorce años promovía el abuso infantil o la pedofilia. ¿O justamente no es la posición de "dale que te gustó, hacete cargo"? Porque no es una nena, es que es cómico "La nena", porque no era una nena, es que lo de Dora no podría pensarse como un abuso. Lo que hay que reconocer es que el discurso de la víctima y el victimario es complejo, tiene consecuencias nefastas.
La última película de De Niro, en la que hace de padre de un hijo bipolar, así lo nombra el autor, muestra una escena en la que está este hijo con una mujer, que tienen un malentendido en su conversación, discuten, ella sale enojada del bar, él la sigue pidiéndole que no se vaya, ella que no le contesta, y cuando llega a donde hay público ella comienza a gritar que él la está acosando, lo que claramente observamos que no está haciendo, el acoso es otra cosa, es reducir al otro al lugar de objeto imposibilitándole salir de ahí, lo que en la escena no sucede, las personas que están alrededor se abalanzan sobre el protagonista para golpearlo, le gritan acosador, metete con un hombre, cobarde, llega la policía, hasta que ella dice, es mentira, es mentira, y ahí lo sueltan. Lo que sucedió con el programa de Francella, es que sucedió lo que la película señala, ya TODO es acoso, violencia de género, que después ya no se la sabe distinguir, y se ve la nena, donde no hay una nena.

jueves, 9 de mayo de 2013

Expropiamos 24% de Papel Prensa

Ante el ingreso al Congreso del proyecto de Ley para expropiar el 24% de Papel Prensa, ya que el artículo 1 del proyecto establece "Declárese la utilidad pública y sujeto a expropiación el veinticuatro por ciento (24%) del patrimonio de Papel Prensa S.A. representado por igual porcentaje de las acciones clase A y C de dicha empresa". El artículo 2 repite que la causa de dicha acción es la utilidad pública y que prohíbe la transferencia de las mismas sin autorización del Congreso. De esta manera el Estado pasaría a tener el control de la compañía, ya que ya tiene el 27% de la misma.
En homenaje a esta acción, comparto foto de Valentín Fernández, fundador del Sindicato de Papeleros, con Graiver. Ahí no sé si mi abuelo seguiría siendo secretario del sindicato o ya estaba en PAMI, y además tenía una papelera.

Monumento a los Descamisados















Estos son las obras de arte que iban a formar parte del monumento a los Descamisados, sobre la Avenida Figueroa Alcorta, frente a donde está hoy la Biblioteca Nacional. Otra más de las interrupciones que provocó la  fusiladora en el ´55. Las fotos fueron sacadas en Nápoles, a fines mayo de 1955, hay fotos que dicen 29 y otras 30. Mi abuelo es el que está a la izquierda, más cerca del Perón descamisado. Si mal no recuerdo, y si lo que me contaron era cierto, el que está señalando la obra con anteojos, es el autor de la misma, aunque como podemos observar en la pierna derecha de la figura central, hay uno con un pico.
No sé si mi abuelo estaba ahí como representante de la CGT, fue jefe de asuntos económicos de la central, fue delegado ante la OIT, y como conté, fundador del Sindicato de Papeleros, o estaría en representación del ejecutivo la CGT, porque el que el que está a la izquierda de los tres hombres de pie en la foto siguiente, es Eduardo Vulcetich, quien fuera Jefe de la CGT. En el Instituto Nacional Eva Perón - Museo Evita, esta información deben tenerla, porque ahí me enteré cuál era el destino de estas piezas. Lo que desconozco es qué habrá pasado con ellas. Así que por si sirve para llegar a ese conocimiento, subo las distintas fotos que tengo de ese viaje. ¿Estaría cerca del mar ese galpón? Al reverso de una de las fotos dice "Foto Ceragioli. Viale Margnerita. el ¿fianxco? Sport T VIAREGGIO".







Una década ganada


A veces la locura lo que muestra es que la presión es insoportable. Que impere pensar si el otro es un ganador o no, que valga tanto ganar, que ganar sea sinónimo de acumular, porque no alcanza con que escribas un gran libro, sino de que escribas muchos libros. Hay artistas de los que dicen despectivamente, escribió un sólo libro, grabaron un sólo disco. Al menos uno, ojala consiga al menos uno. ¿Quedaban otros muchos lugares para recluirse? ¿Mostrarse perdedor? ¿Mostrarse carente? ¿Como un carenciado? ¿Respondiendo como carenciados? No, y llamaron depresión a eso. A un conflicto social lo diagnosticaron. A eso se refería Basaglia cuando decía de no construir respuestas terapéuticas para conflictos sociales. Son las consecuencias lógicas de una lógica. Donde impera que se trata de ser winner o looser. ¿Dónde quedó la humanidad de quien llama al otro perdedor y lo humilla? 
Donde no se puede fallar, la falla se oculta. ¿No son el shopping de la falla los programas de chimentos? Venden hasta cómo hay que vestirse. Hay personas que se visten como los que salen en la tele, y no jodamos, en la tele no aparecen las personas vestidas como se viste la mayoría. No hay pantalones truchos, le vendieron la publicidad a Adidas.
Les recomiendo vean "Buenos Aires viceversa" de Agresti, o "Un peso un dólar", de Gabriel Condrón, donde se pueden ver los efectos de las decisiones del Estado en las subjetividades. Donde se intentaba eliminar todo lazo de solidaridad, acabar con el deseo de participación, de encuentro con el otro, de necesidad del otro para la concreción de proyectos colectivos, emergieron sujetos donde la política no le interesaba, donde creían que nada se podía hacer para cambiar las cosas. Y nada se hizo. Comenzó EL TIEMPO DE LA NADA cuando el Estado comenzó a hacer NADA. Hacer nada contra la injusticia, los bombardeos, las proscripciones, los derechos adquiridos, las protecciones obligatorias. Cuando el Estado dejó de cumplir con sus obligaciones. Aunque falten, hoy tenemos un Estado que cumple, frente a lo que vivimos donde sólo cumplía con los intereses privados. 
Hombres acodados en distintas mesas, de bares, estaciones, cocinas ajenas, cocinas propias, patios, esquinas. Esa es la razón por la que el 70% del movimiento piquetero eran mujeres. En mis cinco años en Moreno, arranqué en el 2005, donde todavía no se sentía masivamente el kirchnerismo, pocas veces me encontré con un padre viniendo a solicitar ayuda, el 99% de las veces eran mujeres. Las mujeres se acercaban a los municipios a pedir por sus hijos. Para un hombre implicaba una vergüenza reconocer no tener para cumplir con las obligaciones. La desocupación hizo mierda muchas vidas. Los retiros voluntarios un tanto más. Porque fueron decisiones las de retirarse. Y cuando tomaron conciencia de lo que hicieron, fue duro, para  muchos era imposible reconocer el error. Hay quienes hicieron responsable al Otro y  muchos hombres pagaron el precio de sostener el discurso que establece los lugares que debe ocupar un sujeto por el hecho de ser hombre. Que quede claro que no pienso en términos de género sino de sujeto. Como quieran que lo nombre, se trata de un sujeto existiendo en un lugar, pónganle el nombre que quieran, no tiene  por qué ser hombre o mujer, se puede ser otra cosa. 
Como un boludo prejuicioso que soy, no escuchaba Queen porque suponía que las letras no dirían nada, porque a mí la música de ellos mucho no me conmueve. A la canción "Bajo presión", jamás pude asociarla a una verdad tan bella, a una realidad tan bien construida, con tanto cuidado, armonía, pudiendo acercarnos a algo tan duro sin lastimar. No se trata de por locos, la segregación la vivió Freddie Mercury por homosexual. Se trata de no tolerar la diferencia, del imperio de lo homogéneo. ¿Homo genio? ¿Sapien? ¿En qué sapien el quía? Cuando Dios hizo que el mono sapien, pensó en un argentino, por eso lo nombró al vesre. El papa es argentino, le dijo a las monjas "no piensen como solteronas", pero les impide que se casen. No piensen como solteronas, piensen como madres, les dijo,  estableciendo que una madre no es soltera, una madre soltera no es una madre. La cuestión del ser. Es soltera. No es lo  mismo decir soy soltero que estoy soltero. Uno cierra el otro deja abierta la posibilidad del cambio, del cambio de tiempo. Ese discurso tiene peso y valor en la Argentina. Que haya muchísimas madres solteras no quiere decir que la sociedad promueve madres solteras, sino que se promueve el valor de la familia, y la familia es el producto de la unión de dos personas sostenida en el tiempo y que aloja hijos en el mundo. Cuando Bergoglio iba a la villa 31 iba a decir madres solteras no, por favor. 
Ser visto como la falla, como lo que no hay que mostrar, tiene consecuencias subjetivas. Vi a un hombre muriéndose por tener HIV y negar la enfermedad delante mío, por vergüenza. ¿De qué tenía que avergonzarse? Ni ante la muerte se permitía reconocer que tenía lo que no hay que tener, lo que nadie quiere tener, la peste rosa, la cosa de puto, de drogadicto, de abusador, de violadores, que pudiera llegar a pensar que yo podía pensarlo como alguna de las tantas descripciones que circularon durante tantos años. Llevar la marca en la familia, la falla familiar, la familia como causa de la falla, lo sostienen tantos médicos, maestras, psicólogas, psicopedagogas, y decimos no es la familia la causa, es la lógica de tener más, de acumular, de ser el que pueda dar todo, acceder a todo, porque comprar es dar, sino se tiene lo que dar, no se compra, no se acumula, se reparte. Se parte. Ser parte. Estar adentro o estar afuera. Tener lo que el otro desea tener o no. Privado o público. Individual o colectivo. El tiempo del todo o el tiempo de la nada. El tiempo de todos, donde participamos organizados para cambiar las cosas, o el tiempo de la nada, donde separados decíamos que nada se podía hacer, mientras hacíamos nada para terminar con ese tiempo. Hay que terminar con el tiempo de que le pedimos al otro que haga lo que nosotros no hacemos, que sólo se trata de que el Otro haga, lo que uno hace no tiene nada que ver. El tiempo de todos que se reinició cuando el Estado volvió a hacer lo que había dejado de hacer y eso fue posible por los que volvieron a participar. Sin participación, no hay un Estado que intervenga a favor de las mayorías.

miércoles, 8 de mayo de 2013

Cuando denuncié a la Metropolitana

Hace casi dos años Paula Rodino, Lorena Ramundo e Ignacio Handorff me echaban del parador La Boquita por denunciar la represión de la Metropolitana. ¿Sabrán esto en Kolina?



Denuncian golpiza de la Metropolitana

Los jóvenes aseguraron que efectivos de la policía porteña los golpearon el viernes cuando querían entrar en un Centro de Día. Uno de los efectivos habría mostrado un arma. Acusan a una funcionaria del Ministerio de Desarrollo.

Por:
Ramiro Barreiro
La Boquita es uno de los hogares de noche que funcionan desde hace dos meses en el marco del "Operativo frío" del gobierno porteño, en el cual los beneficiados duermen con un colchón en el piso. Por la mañana, una ONG trabaja con un total de 30 jóvenes en situación de vulnerabilidad, sin embargo, por orden de Andrea Bruzos Bouchet, coordinadora del programa Atención de la Niñez, Adolescencia en situación de Vulnerabilidad Social de la Dirección General de Niñez y Adolescencia, los mayores de 18 años no pueden entrar. Los voluntarios se opusieron a la medida porque los jóvenes no tienen dónde ir y no quieren hacerlo a paradores de adultos por las situaciones que allí se producen. Muchos de ellos ya sufrieron violencia familiar.
Santiago Gómez, uno de los operadores de la ONG, contó a Tiempo Argentino que Bruzos Bouchet "vino el jueves a La Boquita y amenazó con cerrarlo, le tomó los datos a los chicos y esa misma noche vino la Metropolitana preguntando por cada uno con nombre y apellido. El viernes volvieron y ocurrió esto." Por la golpiza, uno de los chicos menores de edad debió ser atendido por golpes en las costillas y también habrían sido golpeadas una joven de 18 años embarazada. Asimismo, la mayoría de los chicos que denunciaron la agresión afirmaron reconocer en muchos de los efectivos de la Metropolitana a integrantes de la Unidad de Control del Espacio Público (UCEP), denunciada por ejercer violencia física y verbal contra indigentes y sustraerles sus pertenencias. La UCEP fue disuelta en noviembre de 2009.
Bruzos Bouchet figura como coordinadora con un sueldo de $ 6000 en el Boletín Oficial del 11 de septiembre de 2009. Otras fuentes aseguran que antes de ser nombrada para hacerse cargo del programa, estaba a cargo de tres hogares a través de su asociación civil Pronat's, subsidiada por el estado municipal. Al asumir, los hogares quedaron a cargo de su marido Nicolás Fariña. Desde hace dos años, el área a su cargo seguiría otorgando subsidios a la misma institución familiar, según las denuncias de la oposición. A pesar de las consultas de Tiempo, el Ministerio de Desarrollo Social no dio precisiones sobre el tema.<